Descripción
(eBook PDF) 96 páginas
La manipulación informativa contemporánea ya no puede entenderse solo como una suma de bulos o mensajes falsos aislados. Cada vez más, actúa como un sistema de circulación, amplificación y adaptación de narrativas que atraviesan plataformas, idiomas, comunidades y contextos políticos distintos. En ese escenario, los llamados modelos Sankey se han convertido en una herramienta especialmente sugerente para representar visualmente esos flujos y tratar de reconstruir cómo una narrativa nace, se transforma, se amplifica y llega a determinadas audiencias.
Este DG Focus ofrece una aproximación clara, accesible y críticamente orientada a estos modelos aplicados al análisis de las FIMI (Foreign Information Manipulation and Interference). Explica qué son realmente estos diagramas en el ámbito informativo, de dónde salen los datos que los alimentan, qué significa trabajar con mensajes, artículos y metadatos, cómo intervienen la limpieza de datos y el procesamiento del lenguaje natural, y de qué modo se infieren conexiones entre actores, nodos, amplificadores y recorridos narrativos.
Pero este texto no se limita a describir una técnica. Su planteamiento central es más ambicioso: mostrar que estos modelos no solo representan la manipulación, sino que también construyen una determinada forma de verla. Por eso analiza tanto sus aportaciones como sus límites. Los Sankey pueden ayudarnos a visualizar trayectorias, adaptaciones narrativas y patrones de difusión que a simple vista pasarían desapercibidos. Sin embargo, también pueden inducir una falsa sensación de precisión, dejar fuera dimensiones esenciales del fenómeno o ser utilizados dentro de estrategias más amplias de vigilancia y control del espacio público.
A lo largo de sus capítulos, este Focus examina la tensión entre utilidad analítica y simplificación excesiva, entre defensa legítima frente a la interferencia y tentación de control informativo, y entre visualización técnica y juicio crítico. El resultado es un texto pensado para lectores que quieran comprender mejor cómo se cartografía hoy la manipulación informativa sin caer ni en la ingenuidad tecnocrática ni en el rechazo simplista. Porque en una época de flujos narrativos, desinformación estructurada y luchas por el sentido, no basta con tener mapas: hace falta saber leerlos.






