• DGFocus

    Nuevo DG Focus sobre Daron Acemoglu: poder y captura del Estado

    Hay debates que parecen claros hasta que uno empieza a rascar un poco. Con el Estado ocurre a menudo eso mismo. Se habla de si hay demasiado o demasiado poco, de si interviene mucho o poco, pero no siempre se formula la pregunta verdaderamente decisiva: qué tipo de instituciones genera y a quién terminan sirviendo realmente. Este nuevo DG Focus, inspirado en la obra de Daron Acemoglu, parte precisamente de ahí.

    La distinción entre instituciones inclusivas e instituciones extractivas, central en la obra de Acemoglu y reconocida también en el Nobel de Economía de 2024, ofrece una herramienta muy valiosa para entender nuestro presente. Porque no toda degradación del poder adopta formas escandalosas o groseras. A veces el problema aparece cuando la administración deja de ser percibida como estructura de servicio y empieza a funcionar como red de accesos, filtros, mediaciones y ventajas para quienes mejor conocen o habitan el sistema.

    Este Focus explora justamente esa deriva. Habla de captura del Estado, de clientelas, de comisionismo estructural, de opacidad técnica y de los costes invisibles que todo ello impone al ciudadano común. También recupera la idea del “corredor estrecho”, desarrollada por Acemoglu y Robinson, para recordar que la libertad depende de un equilibrio difícil entre capacidad estatal y fortaleza social. No basta con tener instituciones; hace falta también una sociedad capaz de vigilar al poder y de impedir que la complejidad se convierta en herramienta de extracción.

    A lo largo del texto se plantea, además, una cuestión muy actual: cómo la tecnocracia, la digitalización y la creciente densidad regulatoria pueden volverse problemáticas cuando dejan de simplificar la vida del ciudadano y empiezan a hacerla más dependiente de mediadores, expertos o circuitos opacos. No se trata de rechazar la técnica ni la administración, sino de preguntar siempre si están realmente al servicio del bien común o si, por el contrario, contribuyen a organizar nuevas formas de desigualdad de acceso.Instituciones extractivas no es un libro contra el Estado, sino contra su posible degradación. Es una invitación a pensar con más precisión la relación entre poder, libertad, bien común y ciudadanía. Y es, sobre todo, una herramienta para leer con más claridad una intuición cada vez más extendida: que muchas veces el problema no es sólo quién gobierna, sino cómo se organiza el acceso al poder y qué tipo de sistema se construye alrededor de él.

  • PreguntasConRespuestas

    Transhumanismo: ¿mejorar al hombre o rediseñar lo humano?

    El transhumanismo suele presentarse como una de las grandes promesas de nuestro tiempo: vencer enfermedades, retrasar el envejecimiento, ampliar nuestras capacidades, fusionar mente y máquina, intervenir sobre el genoma o incluso imaginar una existencia más allá de los límites actuales del cuerpo. En apariencia, todo ello parece formar parte de una historia conocida: la del ser humano que no se resigna al dolor, a la enfermedad o a la muerte prematura. Y, en ese sentido, hay una aspiración legítima que no conviene caricaturizar. Curar, aliviar, restaurar y acompañar mejor son tareas profundamente humanas.

    Pero la cuestión cambia cuando dejamos de hablar de curar y empezamos a hablar de rediseñar. Una cosa es poner la técnica al servicio de la persona; otra muy distinta es empezar a considerar la fragilidad, la dependencia, la corporeidad o la finitud como simples fallos de diseño. Ahí el transhumanismo deja de ser sólo una cuestión científica o médica y se convierte en una propuesta antropológica: ya no se pregunta únicamente qué podemos hacer con la tecnología, sino qué entendemos por ser humano. El propio PCR parte de esta pregunta decisiva: si prometemos superar los límites humanos mediante la técnica, ¿quién decide cuáles deben ser superados y cuáles forman parte de nuestra dignidad?

    La palabra “mejora” parece inocente, pero no siempre lo es. Mejorar implica acercarse a un ideal, y por eso debemos preguntarnos quién define ese ideal. ¿El individuo? ¿El mercado? ¿El Estado? ¿Las empresas tecnológicas? ¿Una cultura obsesionada con el rendimiento? Una mejora puede ampliar posibilidades reales, pero también puede convertirse en una nueva obligación social: si todos deben optimizarse para seguir siendo competitivos, la libertad de mejorar puede transformarse en presión para no quedarse atrás. Lo que empieza como opción puede terminar siendo norma silenciosa.

    Este nuevo volumen de Preguntas con Respuestas aborda el transhumanismo desde esa mirada crítica y humanista. No propone un rechazo automático de la tecnología, sino una pregunta más profunda: ¿la técnica está sirviendo a la persona o está empezando a redefinirla? A lo largo del texto aparecen cuestiones como la conciencia artificial, la identidad personal, la neurotecnología, la edición genética, la relación entre transhumanismo y neomalthusianismo, y el riesgo de sustituir la ética por la ingeniería. El problema no es sólo si una máquina podrá procesar información o si una mente podrá copiarse en un soporte artificial, sino si estamos confundiendo rendimiento con interioridad, continuidad funcional con identidad personal y poder técnico con sabiduría.

    Quizá la pregunta de fondo sea ésta: ¿queremos una tecnología que ayude al ser humano a vivir mejor, o una tecnología que termine impacientándose con el hecho mismo de que el ser humano sea vulnerable, corporal y finito? Hay límites que deben ser combatidos porque dañan la dignidad humana. Pero hay otros rasgos de nuestra condición —la dependencia, la fragilidad, la necesidad de cuidado, la exposición al sufrimiento y al amor— que no pueden tratarse simplemente como defectos pendientes de corrección. Si la técnica olvida esto, puede producir seres más eficientes, más resistentes o más longevos, pero no necesariamente más humanos.

  • DinamicasGlobales

    El coste oculto del daño cero

    Volumen 8 de Dinámicas Globales, disponible en PDF

    Hay principios que parecen imposibles de discutir. El principio Do No Significant Harm, más conocido como DNSH, pertenece a esa categoría. ¿Quién podría oponerse a que una política pública, una inversión o un programa financiado con recursos públicos no causen un daño significativo al medio ambiente? Formulado así, parece una expresión mínima de prudencia. Casi una evidencia.

    Pero las evidencias también necesitan ser examinadas. Sobre todo cuando dejan de ser simples ideas generales y se convierten en criterios de financiación, filtros administrativos, condiciones de acceso a fondos y mecanismos de selección económica. Ése es el punto de partida de El coste oculto del daño cero, el nuevo Volumen 8 de Dinámicas Globales, disponible en versión PDF.

    Este libro no pretende negar la importancia de la protección ambiental. Al contrario: parte de la idea de que cuidar el entorno es necesario. Pero una sociedad madura no debería aceptar sin análisis cualquier instrumento utilizado en nombre de una causa legítima. La pregunta no es sólo si debemos evitar daños significativos, sino cómo se define ese daño, quién lo evalúa, con qué margen de interpretación y qué consecuencias tiene para empresas, sectores productivos, territorios, contribuyentes y países con distintos niveles de desarrollo.

    El DNSH es interesante precisamente porque permite observar una de las grandes dinámicas de nuestro tiempo: la transformación de principios aparentemente prudentes en mecanismos de gobernanza. Lo que empieza como una salvaguarda ambiental puede terminar funcionando como filtro de inversión, herramienta de condicionalidad financiera, criterio de legitimación y palanca de reordenación económica. No siempre prohíbe. No siempre sanciona. Pero orienta, selecciona, favorece unas trayectorias y dificulta otras.

    El coste oculto del daño cero analiza estas tensiones desde la perspectiva propia de Dinámicas Globales: pensamiento crítico, mirada geopolítica y atención a los costes que suelen quedar fuera del relato dominante. Porque toda transición tiene precio. Una subvención no elimina el coste: lo redistribuye. Una regulación no crea por sí sola capacidades industriales: puede impulsarlas, pero también debilitarlas. Una política verde puede evitar ciertos daños visibles y generar, al mismo tiempo, otros menos evidentes: dependencia exterior, inseguridad jurídica, burocracia, encarecimiento, desindustrialización o pérdida de soberanía productiva.

    Este nuevo volumen invita a mirar la transición verde sin ingenuidad y sin negacionismo. Prudencia ecológica, sí. Pero también realismo político, claridad institucional y defensa de la economía real. Porque el verdadero problema no es querer evitar daños significativos. El verdadero problema es no ver los daños que podemos producir mientras creemos estar evitándolos todos.

    El coste oculto del daño cero. DNSH, transición verde y soberanía económica ya está disponible en PDF dentro del catálogo de Dinámicas Globales.

  • DGDossier

    Regular la IA cuando la IA ya ha empezado a ordenar el terreno

    La inteligencia artificial ha dejado de ser, hace tiempo, una curiosidad técnica o una simple promesa de futuro. Cada vez más, se integra en herramientas de trabajo, plataformas digitales, sistemas de organización, procesos empresariales e incluso entornos administrativos. Y con la llegada de formas crecientes de IA agentiva, el debate se vuelve todavía más serio: ya no hablamos sólo de sistemas que responden o generan contenidos, sino de arquitecturas capaces de coordinar tareas, activar herramientas y mediar de forma más profunda en la acción cotidiana.

    En este nuevo escenario, la Unión Europea ha intentado hacer algo que merece ser reconocido: construir un marco regulatorio antes de que todo quede completamente absorbido por la lógica del mercado, de la velocidad técnica y de los hechos consumados. El AI Act no nace de un reflejo burocrático sin más, sino del reconocimiento de que la IA no afecta sólo a la innovación o a la productividad, sino también a los derechos fundamentales, a la responsabilidad institucional, a la posición del ciudadano y al equilibrio entre poder público y grandes plataformas privadas. Ése es, sin duda, uno de los grandes méritos del enfoque europeo.

    Pero reconocer ese esfuerzo no significa ignorar el problema de fondo. Regular no equivale automáticamente a gobernar. Entre el ritmo de la técnica y el ritmo del derecho se abre una brecha que puede volverse decisiva cuando las plataformas, las infraestructuras y los ecosistemas digitales avanzan más rápido que la capacidad institucional para comprenderlos, encuadrarlos y limitarlos. En otras palabras: la ley puede llegar, pero hacerlo a un terreno ya parcialmente ocupado. Y cuando eso ocurre, el riesgo es que la regulación deje de orientar el desarrollo y pase a administrar retrospectivamente una realidad que otros ya han contribuido a consolidar.

    Ésta es la cuestión central del nuevo DG Dossier sobre el desfase regulatorio en la era de la IA agentiva. No se trata de un texto anti-UE ni de una impugnación simplista de la regulación europea. Al contrario: parte de una convicción clara. Europa ha acertado al entender que la inteligencia artificial no es sólo una cuestión de mercado. Pero al mismo tiempo, el Dossier plantea una pregunta incómoda y necesaria: ¿pueden las democracias seguir gobernando de verdad cuando la infraestructura del cambio técnico, la velocidad de despliegue y buena parte de las dependencias digitales ya se están decidiendo en otros centros de poder?

    A lo largo del texto se analizan cuestiones que van mucho más allá del comentario jurídico. El papel de las plataformas, la opacidad creciente de los sistemas agentivos, la presión sobre los derechos fundamentales, la nueva asimetría del ciudadano, la tentación de automatizar la administración pública y la fragilidad de una soberanía regulatoria sin plena soberanía tecnológica forman parte de un mismo problema. Porque en el fondo no estamos discutiendo sólo qué puede hacer la IA, sino qué lugar queremos darle en una sociedad que todavía aspire a conservar juicio humano, libertad práctica y capacidad democrática de decisión.

    Este nuevo Dossier de Dinámicas Globales quiere ayudar precisamente a pensar esa tensión con más claridad y más profundidad. No ofrece consignas fáciles, sino una lectura argumentada de uno de los grandes desafíos de nuestro tiempo: cómo evitar que la velocidad de la técnica convierta la política en una actividad siempre tardía. Porque en la era agentiva, más importante que preguntarse quién innova primero es preguntarse quién conserva aún la capacidad de decidir qué lugar debe ocupar esa innovación en la vida común.

  • DGFocus

    DINERO EN LA SOMBRA

    Cuando la opacidad deja de parecer extraña

    Hay temas que solemos imaginar lejos de nuestra vida cotidiana. El dinero opaco es uno de ellos. Lo asociamos a grandes escándalos, redes criminales, paraísos fiscales o casos extremos de corrupción. Sin embargo, el verdadero problema no empieza solo cuando ese dinero se genera o se esconde, sino cuando consigue algo mucho más inquietante: integrarse en la vida normal sin provocar una resistencia moral suficiente.

    Ese es el punto de partida de Dinero en la sombra, un nuevo DG Focus del bloque Sociedad. En este texto no me centro únicamente en los delitos financieros ni en las técnicas de blanqueo en sentido estricto. He querido ir un paso más allá y plantear una pregunta más incómoda: ¿cómo aprende una sociedad a convivir con la opacidad? ¿En qué momento el dinero turbio deja de parecer un cuerpo extraño y empieza a presentarse como patrimonio, influencia, prestigio o éxito socialmente tolerado?

    A lo largo de este Focus se examinan cuestiones como la respetabilidad comprada, el papel de los mediadores “normales”, la inserción de redes criminales en estructuras ordinarias, la tolerancia progresiva de las comunidades y el daño común que se produce cuando la opacidad se vuelve costumbre. No se trata de alimentar el cinismo ni de repetir denuncias genéricas, sino de ofrecer un cambio de perspectiva. El objetivo es comprender mejor cómo la sombra se transforma en normalidad.

    En ese sentido, Dinero en la sombra no es solo un texto sobre dinero. Es también una reflexión sobre la salud moral de la sociedad contemporánea. Sobre la facilidad con la que una comunidad puede admirar resultados sin examinar trayectorias, aceptar beneficios visibles sin hacer demasiadas preguntas o reducir la legitimidad a la mera apariencia de éxito. Allí donde ocurre eso, el problema deja de ser solo penal o financiero y se convierte en un problema cultural, cívico y moral.

    Este DG Focus está pensado para lectores que desean ir más allá del titular o del escándalo puntual. Para quienes intuyen que detrás de ciertas formas de opacidad no hay solo delitos aislados, sino dinámicas más profundas de aceptación social. Y también para quienes consideran que el pensamiento crítico no consiste solo en detectar trampas ajenas, sino en examinar con más rigor aquello que una comunidad aprende a tolerar.

    Dinero en la sombra quiere ser precisamente eso: una invitación a mirar mejor. A no confundir integración con legitimidad, ni utilidad con limpieza, ni éxito con inocencia. Y a recordar que una sociedad empieza a debilitarse de verdad cuando deja de hacer preguntas sobre las sombras con las que convive.

  • DGFocus,  DinamicasGlobales

    El pacto editorial de Dinámicas Globales

    En Dinámicas Globales y DG Academy no perseguimos titulares. La actualidad importa, por supuesto, pero no queremos vivir sometidos a su velocidad, a su ruido ni a sus polémicas sucesivas. Nuestro propósito es otro: ofrecer claves de lectura que ayuden a comprender mejor las dinámicas profundas que atraviesan nuestro tiempo.

    Por eso publicamos El pacto editorial de Dinámicas Globales, un nuevo DG Focus gratuito que funciona como texto de entrada al proyecto. No es un análisis de actualidad ni una respuesta a una polémica concreta. Es una declaración de método: qué entendemos por pensamiento crítico, qué compromisos asumimos ante el lector y por qué creemos que pensar mejor exige independencia, pausa, profundidad y cuidado del lenguaje.

    El texto parte de una convicción sencilla: pensar críticamente no significa opinar sobre todo ni reaccionar antes que los demás. Significa aprender a distinguir entre noticia y dinámica, entre consigna y convicción, entre información abundante y comprensión verdadera. En una época saturada de estímulos, el criterio no nace del ruido, sino de la capacidad de detenerse, mirar más hondo y no entregar el juicio al primer impulso.

    Este Focus presenta también la idea de una comunidad de criterio: no una audiencia pasiva, ni un grupo de obediencia, sino un espacio donde aprender a mirar mejor. DG Academy quiere crecer precisamente en esa dirección, ofreciendo materiales, audios, ejercicios e itinerarios que ayuden a formar personas menos manipulables, más libres y más capaces de discernir. La publicación es gratuita porque cumple una función fundacional. Queremos que cualquier persona que se acerque a Dinámicas Globales pueda conocer desde el principio cuál es nuestro pacto editorial: no vender consignas, no fabricar obediencias y no añadir ruido al ruido. Queremos pensar mejor. Y pensar mejor, en una época de presión, saturación y manipulación, ya es una forma de libertad.

  • DGFocus

    Cartografiar la manipulación

    Cómo los modelos Sankey ayudan a leer las campañas de interferencia informativa… y por qué no basta con mirar el gráfico

    En los últimos años se ha hablado mucho de desinformación, pero con frecuencia se ha hecho de manera demasiado simple. A menudo se presenta el problema como una suma de bulos, mensajes falsos o noticias engañosas que circulan por redes sociales y medios digitales. Sin embargo, muchas operaciones de manipulación informativa funcionan de un modo más complejo. No consisten solo en lanzar una mentira, sino en poner en marcha una narrativa, amplificarla, adaptarla a públicos distintos y hacer que parezca una corriente espontánea dentro del debate público.

    Precisamente por eso resulta cada vez más importante comprender las herramientas con las que hoy se intenta analizar ese fenómeno. Una de ellas es el modelo Sankey, una visualización que permite representar flujos entre nodos y mostrar cómo una narrativa puede pasar de un actor a otro, de una plataforma a otra, de un idioma a otro o de un entorno marginal a una conversación mucho más amplia. Aplicados al análisis de las FIMI —las campañas de manipulación e interferencia informativa extranjera—, estos modelos prometen ofrecer una imagen más estructurada de procesos que, de otro modo, resultarían difíciles de seguir.

    Pero un gráfico no es la realidad. Y ahí está una de las cuestiones más interesantes. Un modelo Sankey puede ser útil para visualizar recorridos, detectar amplificadores o comparar versiones de una misma narrativa, pero también depende de datos incompletos, de decisiones metodológicas previas y de criterios que rara vez son neutrales. Qué se mide, qué se agrupa, qué se considera conexión significativa y qué queda fuera del mapa son preguntas decisivas. En otras palabras: estos modelos no solo muestran una parte del problema, sino que también construyen una forma concreta de verlo.

    Ese es precisamente el núcleo del nuevo DG Focus que he preparado sobre este tema. El texto explica de manera clara y accesible cómo se generan estos modelos, qué papel desempeñan los datos, los metadatos, la limpieza de información y el procesamiento del lenguaje natural, y de qué modo se infieren flujos narrativos dentro de campañas complejas. Pero al mismo tiempo intenta ir un paso más allá del enfoque técnico. Porque entender la manipulación informativa exige también examinar críticamente los instrumentos con los que pretendemos cartografiarla.

    Este Focus se sitúa así en un punto que me parece especialmente necesario hoy: entre el análisis metodológico y la reflexión crítica. Por un lado, ayuda a comprender mejor cómo se modelan las campañas de interferencia. Por otro, advierte sobre sus límites, sus sesgos y los riesgos de falsa precisión que pueden acompañar a estas visualizaciones. En una época en la que se habla tanto de control narrativo, plataformas, propaganda y guerra informativa, no basta con tener mapas: hace falta aprender a leerlos sin ingenuidad.

  • DGFocus

    Pensar con firmeza en tiempos de pensamiento débil

    Vivimos en una época en la que toda convicción firme parece correr el riesgo de ser considerada sospechosa. A menudo se presenta la prudencia intelectual como una renuncia a afirmar con claridad, y la apertura mental como una especie de debilidad obligatoria del juicio. En este contexto nace el nuevo DG Focus Pensamiento crítico y pensamiento débil, un cuaderno que se adentra en una de las tensiones más características de nuestro tiempo: cómo evitar el dogmatismo sin renunciar a la verdad.

    El punto de partida del Focus es sencillo, pero decisivo. Una cosa es desconfiar de los absolutismos, de los sistemas cerrados y de las ideologías que convierten sus certezas en instrumentos de poder. Otra cosa muy distinta es debilitar tanto el pensamiento que acabemos perdiendo la capacidad de distinguir con firmeza entre verdad y propaganda, entre argumento y consigna, entre apertura auténtica y simple desarme intelectual. Cuando una cultura sospecha de toda claridad, el juicio humano queda más expuesto a la confusión y a la presión ambiental.

    En estas páginas intento acercarme al llamado pensamiento débil sin caricaturas ni simplificaciones. Reconozco la parte de verdad que contiene su crítica a las pretensiones excesivas del pensamiento fuerte, pero también examino sus límites cuando esa crítica se traduce culturalmente en relativismo, vacilación y pérdida de criterio. Porque el pensamiento crítico no puede vivir ni de la rigidez ni de la licuefacción del juicio. Necesita algo más difícil y más valioso: firmeza en el método, humildad en la actitud y responsabilidad a la hora de juzgar.

    El Focus aborda también una cuestión muy actual: la relación entre la debilidad del juicio y la vulnerabilidad frente a la manipulación. En una sociedad saturada de relatos, encuadres, emociones y narrativas en competencia, una razón que ha aprendido a desconfiar de toda verdad fuerte puede quedar más indefensa de lo que imagina. El problema no es sólo filosófico. Es también cultural, educativo y cívico. Allí donde se debilita la capacidad de discernir, crece la facilidad con la que otros pueden orientar la percepción de la realidad.

    Por eso este nuevo título de Bases del Pensamiento Crítico no pretende devolvernos a formas rígidas de pensamiento, sino proponer una salida más exigente. Pensar críticamente no es vivir encerrado en certezas pétreas, pero tampoco instalarse en una duda permanente que nunca concluye. Significa examinar, comparar, distinguir y finalmente juzgar con serenidad, sabiendo que toda formulación humana es limitada, pero también sabiendo que sin juicio no hay verdadera libertad interior.

    Con este DG Focus quiero contribuir, una vez más, a esa tarea de fondo que atraviesa tantos trabajos de Dinámicas Globales: fortalecer el criterio en una época que a menudo confunde complejidad con niebla, pluralismo con relativismo y prudencia con impotencia. Porque una sociedad que pierde el arte de juzgar no tarda en perder también el arte de resistir.

  • DGFocus

    Pensar la convivencia en la sociedad plural: un nuevo Focus para ir más allá de los eslóganes

    Hoy publico un nuevo DG Focus titulado Pensar la convivencia en la sociedad plural, un texto que nace de una convicción cada vez más urgente: no basta con hablar de diversidad, inclusión o reconocimiento si no somos capaces de comprender qué tipo de sociedad estamos construyendo realmente. Durante años, muchas discusiones públicas han oscilado entre la defensa abstracta de la diferencia y el miedo, más o menos explícito, a todo lo que cuestiona la aparente homogeneidad del espacio común. Pero entre esos dos extremos existe una tarea más exigente y más fecunda: pensar la convivencia.

    Este Focus parte precisamente de ahí. Reconoce la importancia histórica del multiculturalismo, que ayudó a corregir la falsa neutralidad de tantos discursos universales y a dignificar la presencia de minorías culturales, religiosas o lingüísticas. Pero también muestra con claridad por qué ese paradigma, aun siendo valioso, ya no basta. Una sociedad puede reconocer diferencias y, sin embargo, seguir siendo relacionalmente pobre. Puede proteger identidades y seguir sin generar confianza, mediación ni verdadero mundo común.

    A lo largo del texto propongo un recorrido por algunas de las principales respuestas contemporáneas al problema de la diversidad: el multiculturalismo liberal, la interculturalidad deliberativa, la crítica decolonial y las perspectivas centradas en el vínculo, el reconocimiento y el cuidado. El núcleo del Focus, sin embargo, se articula en torno a la propuesta relacional de Pierpaolo Donati, cuya reflexión resulta especialmente fértil para comprender que la convivencia no depende solo de normas, procedimientos o declaraciones, sino también de los bienes relacionales que una sociedad es capaz de producir: confianza, reciprocidad, cooperación, pertenencia compartida.

    En ese marco, el texto desarrolla también una cuestión especialmente sugerente: la diferencia entre uni-versalidad e inter-versalidad. No se trata de renunciar a lo común, sino de pensarlo de otra manera: no como molde homogéneo que absorbe las diferencias, ni como dispersión de identidades encapsuladas, sino como una realidad que se va elaborando en la relación, en la mediación y en la construcción compartida del bien común. De ahí surge también la idea de una ciudadanía relacional, capaz de ir más allá tanto del individualismo abstracto como del repliegue identitario.

    Con este nuevo Focus he querido ofrecer una herramienta de reflexión clara, discursiva y accesible para quienes perciben que uno de los grandes desafíos de nuestro tiempo no es simplemente gestionar la diversidad, sino aprender a transformarla en convivencia creadora. Porque la pluralidad, por sí sola, no garantiza nada. Solo cuando entra en relaciones fecundas puede convertirse en una fuente real de humanización. Ese es, en el fondo, el horizonte de esta nueva publicación.