Volumen 8 de Dinámicas Globales, disponible en PDF
Hay principios que parecen imposibles de discutir. El principio Do No Significant Harm, más conocido como DNSH, pertenece a esa categoría. ¿Quién podría oponerse a que una política pública, una inversión o un programa financiado con recursos públicos no causen un daño significativo al medio ambiente? Formulado así, parece una expresión mínima de prudencia. Casi una evidencia.
Pero las evidencias también necesitan ser examinadas. Sobre todo cuando dejan de ser simples ideas generales y se convierten en criterios de financiación, filtros administrativos, condiciones de acceso a fondos y mecanismos de selección económica. Ése es el punto de partida de El coste oculto del daño cero, el nuevo Volumen 8 de Dinámicas Globales, disponible en versión PDF.
Este libro no pretende negar la importancia de la protección ambiental. Al contrario: parte de la idea de que cuidar el entorno es necesario. Pero una sociedad madura no debería aceptar sin análisis cualquier instrumento utilizado en nombre de una causa legítima. La pregunta no es sólo si debemos evitar daños significativos, sino cómo se define ese daño, quién lo evalúa, con qué margen de interpretación y qué consecuencias tiene para empresas, sectores productivos, territorios, contribuyentes y países con distintos niveles de desarrollo.
El DNSH es interesante precisamente porque permite observar una de las grandes dinámicas de nuestro tiempo: la transformación de principios aparentemente prudentes en mecanismos de gobernanza. Lo que empieza como una salvaguarda ambiental puede terminar funcionando como filtro de inversión, herramienta de condicionalidad financiera, criterio de legitimación y palanca de reordenación económica. No siempre prohíbe. No siempre sanciona. Pero orienta, selecciona, favorece unas trayectorias y dificulta otras.
El coste oculto del daño cero analiza estas tensiones desde la perspectiva propia de Dinámicas Globales: pensamiento crítico, mirada geopolítica y atención a los costes que suelen quedar fuera del relato dominante. Porque toda transición tiene precio. Una subvención no elimina el coste: lo redistribuye. Una regulación no crea por sí sola capacidades industriales: puede impulsarlas, pero también debilitarlas. Una política verde puede evitar ciertos daños visibles y generar, al mismo tiempo, otros menos evidentes: dependencia exterior, inseguridad jurídica, burocracia, encarecimiento, desindustrialización o pérdida de soberanía productiva.
Este nuevo volumen invita a mirar la transición verde sin ingenuidad y sin negacionismo. Prudencia ecológica, sí. Pero también realismo político, claridad institucional y defensa de la economía real. Porque el verdadero problema no es querer evitar daños significativos. El verdadero problema es no ver los daños que podemos producir mientras creemos estar evitándolos todos.
El coste oculto del daño cero. DNSH, transición verde y soberanía económica ya está disponible en PDF dentro del catálogo de Dinámicas Globales.
